Y las calles del casco histórico se quedaron esperando a los caballitos de San Juan

Pudo la pandemia que azota al mundo cortar una tradición más que centenaria en Ciudad Bolívar: la tradición de los caballitos de San Juan.

Y es que cada 24 de junio las calles del casco histórico de la capital bolivarense son recorridas por cientos de niños montados en unos caballitos hechos con un palo y una cabeza de trapo adornada con coloridas cintas.

Los niños con sus caballitos van a las casas de los Juanes y las Juanas para saludarlos, porque el 24 de junio es el día de San Juan. Los Juanes y las Juanas deben tener caramelos para brindar a la caballería que los visita.

El cronista de la ciudad, Américo Fernández, dice que esta tradición seguramente nació en julio de 1903, cuando el general Juan Vicente Gómez, después de vencer en la batalla de Ciudad Bolívar, recorrió la ciudad junto a su estado mayor, todos montados en vistosos caballos. Los niños de aquella época emularon el desfile usando palos de escoba o cualquier otro palo como lomo de caballo y sus mayores comenzaron a ponerles cabezas de trapo a estos palos.

Cuando Gómez asumió la presidencia de Venezuela, se impulsó la celebración del día de San Juan, porque era el onomástico del mandatario.

Las autoridades en Ciudad Bolívar apoyaron, entonces, la celebración de los caballitos de San Juan que se acendraron como tradición.

Catalina Yánez, fallecida en 1988, fue la principal cultora de estos caballitos por décadas. Tras su muerte, su hija Carlota Yánez heredó los caballitos.

A la tarea de mantener a los caballitos se sumó Mariita Ramírez, que con su fundación Para para ha sido la gran impulsora de esta celebración en los últimos años.

Junto a ella, otras mujeres dan vida a estos recorridos de los caballitos de San Juan, como Giancarla Brancaleoni y Elvia Barrios.

No salieron este año los caballitos de San Juan, pero la esperanza de volver a verlos galopa por las calles de Ciudad Bolívar.

Más sobre Ciudad Bolívar...